lunes, 3 de febrero de 2014

Descubierta una nueva especie de delfín de río en Brasil














Seis científicos de distintos países, a mayoría afincados en Brasil,  descubriron unha nova especie de delfín de río que vive no Araguaia (Brasil), que non é un afluente do Amazonas sinon do Tocantins. A investigación xenética mostra que se diferenciou de outros delfins de río –e decir, do seu ancestro común– fai máis de dous millons de años.
O animal foi  bautizado como Inia araguaiaensis e con él son cinco as especies coñecidas de delfins de río. Os investigadores calculan que quedan uns 1.000 exemplares vivos e suxieren que o animal sea considerado "vulnerable" pola Unión Internacional pola Conservación da Naturaleza (IUCN nas suas siglas en inglés), xa que están amenazados polo desarrollo e a construcción de presas hidroeléctricas.
Estos delfins son suficientemente diferentes, xenéticamente falando, dos seus primos o delfín do río Amazonas e o delfín do río boliviano como para consideralos unha especie distinta. Aunque en aspecto  parecense, a nova especie ten un cráneo algo maior e menos dentes. O artículo foi publicado na revista Plos One, baixo unha licencia de Creative Commons que permite a sua libre distribución.
O delfín de río Yangtsé era o último que foi descuberto hasta ahora (en 1918), e extingueuse en 2007. Tres das especies que permanecen vivas están amenazadas, según a IUCN.

Un cazador europeo, de piel oscura y de ojos azules de hace 7.000 años

El análisis del ADN de un individuo de hace unos 7.000 años, cuyos restos fueron descubiertos, en 2006, en el yacimiento de La Braña-Arintero (León), indican que tenía los ojos azules, como los europeos actuales, y la piel oscura, como los africanos. Sería un cazador-recolector anterior a la llegada de la agricultura y la ganadería. Un equipo internacional liderado por Carles Lalueza Fox, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha logrado extraer el material genético de un diente de ese individuo bautizado La Braña 1 y presenta ahora susresultados en la revista Nature(adelantando en artículo en Internet).
La Braña 1 representa el primer genoma de un cazador-recolector europeo recuperado y es el más antiguo, hasta ahora, de la Prehistoria, señala el CSIC. En el yacimiento aparecieron los restos de dos hombres, pero los investigadores solo han obtenido y analizado, por el momento, el ADN de uno de ellos.
El cazador-recolector leonés vivió en el Mesolítico, el período de hace entre 10.000 y 5.000 años, y que termina con la llegada de la agricultura y la ganadería, procedentes de oriente Próximo.



“La mayor sorpresa fue descubrir que este individuo poseía la versiones africanas en los genes que conforman la pigmentación clara de los europeos actuales, lo que indica que tenía la piel oscura, aunque no podemos saber el tono exacto”, señala Lalueza-Fox, gran experto internacional en ADN antiguo, que trabaja en el Instituto de biología Evolutiva (CSIC-Universidad Pompeu Fabra), en Barcelona. “Todavía más sorprendente fue descubrir que poseía las variantes genéticas que producen los ojos azules en los europeos actuales”, añade.
Nature destaca el hecho de que, a la vista de estos resultados, la transición al tono de piel más claro estaría aun produciéndose en el Mesolítico, y que el cambio del color de los ojos es anterior.
El estudio del genoma sugiere que las poblaciones actuales más cercanas a La Braña 1 son las del norte de Europa, como Suecia y Finlandia, explica el CSIC. Los datos indican también que “existe continuidad genética en las poblaciones del centro y del Oeste de Eurasia”, añade Lalueza-Fox, destacando, además, la concordancia con la información obtenida en el registro arqueológico.
Iñigo Olalde, investigador del Instituto de biología Evolutiva, señala que el equipo va a intentar recuperar el ADN del segundo individuo, La Braña 2, que está peor conservado, para seguir obteniendo información sobre las características genéticas de estos antiguos europeos.




Las víctimas de hace 1.500 años ayudan a esclarecer la evolución de la peste


Gracias a los dientes de dos víctimas de la peste bubónica de hace 1.500 años, un equipo internacional de investigadores ha secuenciado el genoma completo de la bacteria que se extendió por Europa desde Egipto durante el reinado del emperador bizantino Justiniano, en el año 541 D.C. El estudio fue publicado el pasado lunes en la revista The Lancet.
Los investigadores concluyen en el estudio que esta cepa de la bacteriaYersinia pestis no fue una antecesora directa de otras cepas de siglos posteriores. Fueron "apariciones independientes" transmitidas de roedores a humanos, explican los científicos en su informe.
La peste bubónica ha protagonizado tres grandes pandemias en la historia moderna: la de Justiniano en el siglo VI, la conocida como Peste Negra que sacudió Europa en la Edad Media, y la de finales del siglo XIX, que se extendió desde China hacia Europa. El genoma de estas dos últimas cepas históricas de peste ya estaba secuenciado, explica Jordi Barbé, catedrático de Microbiología de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Los científicos extrajeron ADN de los dientes pertenecientes a dos cadáveres del siglo VI y enterrados en un cementerio de Baviera (Alemania). La epidemia llegó a esta zona entre los años 541 y 543,según la agencia de noticias científicas Sinc. En los dientes había material humano y bacteriano. Utilizando las secuencias de las otras cepas, los científicos basados en la universidad MacMaster (Canadá) reconstruyeron el ADN de esta estirpe específica de la bacteria Yersinia pestis, tras aislar pequeños fragmentos.
Una pulga que acaba de ingerir sangre infectada con la bacteria de la peste. / CDC
La bacteria evolucionó –es decir, mutó o captó material genético de otras especies– mientras residía en las ratas, que son el vehículo (o reservorio, en lenguaje técnico) de la enfermedad y no se ven afectadas, y posteriormente pasó a los humanos a través de las pulgas, explica Barbé. Eso quiere decir que la epidemia de la Edad Media, ocurrida 800 años después y responsable de la muerte del 60% de la población europea, no evolucionó directamente de la cepa bizantina. Lo que no se explica es por qué esta cepa, tan adaptada a sus huéspedes humanos, desapareció, porque las de los siguientes brotes no derivan de ella.
"Es difícil establecer cuándo apareció la bacteria", cuenta Barbé. No existen registros arqueológicos anteriores a los de la pandemia bizantina, por lo que los científicos carecen de pistas para buscar cementerios de determinadas épocas para hallar los restos de personas infectadas. Además, "por genealogía", es difícil determinar en qué momento la bacteria adoptó toda la información genética necesaria para producir la patología conocida. El trabajo de los científicos de MacMaster ha secuenciado la versión más antigua conocida de Yersinia pestis.

Células adultas transformanse en células nai aplicando ácido

A carreIra para conseguir células nai o máis parecidas as embrionarias conta cun novo competidor: as que se obteñen estresando células adultas. Esto, na práctica, quere decir, básicamente, sumerxindoas en un baño de ácido. Publicado na revista Nature.
Hasta ahora, para conseguir células nai había, de unha manera xeneral, duas posibilidades: obtelas de embrións (destruéndos ou non) ou reprogramando células adultas. Para eso había que añadirlles unha serie de factores. Así  conseguíanse as chamadas iPS (células nai pluripotenciales inducidas), que non eran tan maleables como as embrionarias, pero casi. A nova aportación vai na misma línea ( partese de células adultas) pero por un método en apariencia máis sencillo e con un resultado máis próximo as células totipotenciales, as que poden transformarse en calquera texido e non solo en uns cantos. As  desarroloU un equipo do RIKEN Center for Developmental Biology ide Kobe (xapón).

Ol también xaponés Shinya Yamanaka, que foi o primeiro en conseguir células iPS,  deu a benvida o artículo: “Os traballos son importantes para entender a reprogramación celular. Desde un punto de vista de cara a unha aplicación médica, é un novo método de conseguir células do tipo das iPS”. A aproximación é tan novedosa que a autora principal, Haruko Obokata, necesitou cinco anos para convencer a os sus xefes e a unha revista para que o publicaran. Tuvo que grabar a transformación de un tipo de célula da que non hay duda acerca de que se trata dunha moi especializada, un linfocito T, para convencelos. Xa o  consegeu partindo do cerebro, pel, pulmón e hígado. As novas células  bautizonas como STAP, siglas en inglés de stimulus-triggered acquisition of pluripotency (adquisición de pluripotencia por estumulación). Logo, introduciunas en ratons añadindolles xenes fluorescentes para confirmar que se diferencian nos distintos texidos dun ser vivo.


Creados os primeiros monos transxénicos ‘a medida’

Os animales transxénicos son o modelo ideal para estudiar enfermedades debidas a mutacións do ADN. Pero as técnicas existentes tiñan un problema: basabanse en producir moitos cambios no xenoma  logo seleccionar os exemplares adecuados. Este método pode servir en ratóns, que se reproducen moito (por eso hai moita variedad en cada camada e podese elexir) e maduran cedo, o que permite unha investigación exhaustiva. Pero nos simios, con camadas moi pequenas e largos tempos de crianza, eso non era posible. Algo que pode empezar a cambiar despois do traballo que publicou en Cell o equipo do chino Jiahao Sha, da Universidad de Nanjing.
O traballo  basease na aplicación da chamada tecnoloxía CRISPR/Cas9, que básicamente consiste en utilizar unhas bacterias para que fagan de tixeras xenéticas que sirvan para introducir os xenes que se queren investigar, coa peculiaridad de que se pode dirixir exactamente dónde vai a producirse a mutación. Con esto  evitase xenerar animales inviables (que nos roedores non é algo moi grave desde o punto de vista da investigación, en monos con xestacións largas é un obstáculo) e, ademais,  conseguense exemplares que se parecen o mais posible a o que sucede na natureza.

O traballo permitirá contar con modelos animales en simios de enfermedades hasta ahora difíciles de investigar, como as dexenerativas. Ademais permitirá contar con exemplares o mais parecido a os humanos posible, co  que se espera que se reduzcan os fracasos que se producen actualmente, cando en moitas investigaciones hai que pasar de resultados en roedores a humanos, donde a maioría dos traballos fracasan. O único requisito  que o proceso de modificación debe hacerse xusto despois da fecundación, cando o futuro macaco é solo un embrión dunha célula. Desta maneira  asegurase que todo o organismo leva a mutación. Xa  naceron dous animales despois de aplicarlle esta técnica.
Pero esta aparente ventaxa xa contou coas críticas de grupos ecoloxistas, que creen que con ela  volverase a necesitar mais simios para investigar. O rechazo o uso dos animales en ensayos aumenta a medida que estos son mais próximos xenética e evolutivamente a os humanos.